La importancia de tener una estrategia de marketing

El diseño de una estrategia de marketing es algo fundamental para cualquier marca. Las estrategias de marketing son el conjunto de acciones que realizamos (qué decimos y/o hacemos y en qué momento exacto lo hacemos) para conseguir los objetivos comerciales de nuestra empresa.

Para llevar a cabo una estrategia de marketing es necesario identificar y priorizar los productos que tengan un mayor potencial y rentabilidad, seleccionar nuestro público objetivo, definir el posicionamiento de marca que queremos conseguir en la mente de los clientes y trabajar de forma estratégica las diferentes variables que forman el marketing mix (producto, precio, distribución y comunicación).

Contar con una buena estrategia de marketing es algo necesario para todas las empresas sin importar su tamaño. Si se quiere triunfar, si se quiere llegar al consumidor,  no se puede dejar nada a la suerte y esto implica contar con una estrategia de marketing.

estrategia de marketing

¿Qué estrategia de marketing elijo?

Según el objetivo que tenga nuestra empresa elegiremos una estrategia de marketing u otra. A continuación os explicamos las estrategias de marketing más comunes y su utilidad.

  • Estrategia de cartera. Esta estrategia de marketing es la encargada de fijar la marcha a seguir para el establecimiento de cada unidad estratégica empresarial, es decir, prioriza la inversión de recursos dependiendo de la importancia de cada producto a nivel de rentabilidad y potencial. Un ejemplo de esto es Coca Cola Company, que cuenta con varias marcas, pero prioriza la inversión de recursos en aquellas de más éxito como son Coca Cola, Fanta, Aquarius y Nestea, frente a otras menos conocidas y con un menor mercado como pueden ser Tab, Toscal o Schuss
  •  Estrategia de segmentación. En esta estrategia de marketing se trata de decidir sobre en cuáles de los segmentos (geográfico, psicográfico, demográfico, conductual…) en los que hemos clasificado el mercado va actuar la empresa. La segmentación puede ser de tres tipos:
  1. Diferenciada: se produce cuando nos dirigimos a cada uno de los segmentos de mercado con una oferta y un posicionamiento diferente. Un claro ejemplo es Inditex, que cuenta con diferentes marcas y ofertas teniendo en cuenta principalmente el nivel económico de cada consumidor. Así, vamos desde Massimo Dutti y Uterqüe, pensados para consumidores con alto poder adquisitivo, hasta Bershka y Lefties, pensados para los consumidores más jóvenes y con mucho menos poder adquisitivo.
  2. Indiferenciada: es aquella que decide utilizar la misma oferta de productos y el mismo posicionamiento para todos los segmentos del mercado a pesar de haber identificado diferentes necesidades en los mismos. Un ejemplo son los productos de primera necesidad como pueden ser las servilletas.
  3. Concentrada: en este caso la oferta de productos se adapta a las necesidades de varios segmentos determinados. Un ejemplo de esto es Apple, que ofrece productos con un diseño muy cuidado pensados tanto para un uso profesional por su software, como personal por la sencillez de su interfaz.
  • Estrategia de posicionamiento. El posicionamiento de marca es el espacio que el producto ocupa en la mente de los consumidores respecto de sus competidores. Las principales estrategias de marketing sobre posicionamiento de marca son:

– Beneficio: se basa en posicionar el producto por el beneficio que ofrece. La marca de caramelos Halls, es un ejemplo de esta estrategia de marketing, ya que al ser mentolados, ofrecen un frescor que produce una sensación de descongestión y respiro.

 – Calidad/Precio:  en este caso se trata de ofrecer la mayor calidad posible a un precio competitivo o posicionarse por precios altos o por precios bajos. Un ejemplo es la cadena de Supermercados Día, cuya estrategia de posicionamiento se basa siempre en esta máxima.

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 – Atributos: se trata de posicionar el producto por los atributos que ofrece. Un ejemplo de esto lo encontramos en la marca de arroces brillante, que en sus diferentes variedades nos garantizan que no se pasa.

– Uso/Aplicación: en este caso el producto se posiciona en base al uso o la aplicación que se le puede dar. Un ejemplo es Powerade, una bebida que Coca Cola Company denomina como apta para deportistas.

– Categorías: consiste en posicionar el producto como líder en una categoría de productos determinada. Un ejemplo de esto son los anuncios de dentífricos, que presentan las marcas como líderes de mercado o marca nº 1 recomendada por dentistas.

-Competidor: consiste en comparar nuestro producto con otro similar,  buscando siempre hacer que el nuestro sea mejor respecto al de la competencia. Un claro ejemplo es este anuncio que Don Simón lanzó hace 6 años en el que quería desmarcarse frente a Granini, su principal competidor, alegando que su zumo era recién exprimido frente al néctar a base de zumo que ofrecía Granini.

– Estrategia funcional: Esta estrategia de marketing trata de seleccionar las herramientas del marketing que resulten más eficaces y adecuadas teniendo en cuenta los objetivos marcados. Para ello se sirve directamente del marketing mix (producto, precio, distribución y comunicación) Así, analiza todas estas variables y realiza una estrategia en la que todas ellas son coherentes entre sí y se complementan unas a otras. Las grandes marcas, dirigidas a targets específicos utilizan mucho esta estrategia de marketing, ya que no les interesa llegar a todo el mercado, sino a una parte concreta del mismo. Si nos fijamos en la página web de Rolex, vemos que todo está pensado al detalle, siempre teniendo claro ese público al que va dirigida su marca de relojes.

Así, hemos visto las principales estrategias de comunicación. Elegir una u otra, como hemos comentado, depende principalmente de los intereses que tenga nuestra empresa.